HISTORIA DEL Mutua Madrileña Masters Madrid

El Mutua Madrileña Masters Madrid llega una temporada más a su cita con el mejor tenis del circuito. Como el buen vino el torneo madrileño ha ido mejorando con el paso de los años. Un palmarés envidiable con nombres como Agassi, Ferrero, Safin, Nadal, Federer o Nalbandian que le proporcionan el mejor aliño.

El torneo que nació en 2002 con grandes sueños, objetivos y propósitos, pero con la amenaza de la inexperiencia.  El apoyo incondicional de afición, jugadores y medios de comunicación ha contribuido a su afianzamiento año tras año hasta el punto de convertirse en uno de los momentos álgidos de la temporada tenística. Una de las últimas citas para que los tenistas apuren sus opciones de clasificación para el Masters, torneo que reúne a los ocho mejores jugadores del año.

El octavo ATP Masters Series de la temporada llegó a la capital española hace cinco años. Entonces, en 2002, comenzó llamándose Tennis Masters Madrid. Un año después pasó a ser el Masters Series de Madrid y a partir de 2006 el Mutua Madrileña Masters Madrid. La entrada de Mutua Madrileña como patrocinador principal supuso un importante impulso.

El torneo dejó a ser una cita puntual dentro de la temporada para convertirse en un reflejo, un sentimiento, de la afición durante todo el año con la disputa de varios torneos amateurs, la serie de los Mutua Madrileña Team Masters, que llevaba a la gran familia del tenis español por provincias como Valencia, Valladolid, La Coruña,  Barcelona y Sevilla, además de la disputa de un torneo de promesas, el Mutua Madrileña Futures Masters, cuyo ganador recibe un wild card para disputar la previa del Masters Series.

Dese sus inicio, el conocido Rockódromo de la Casa de Campo se convirtió en la casa del octavo Masters Series de la temporada. Una edición que dejó en la retina irrepetibles ‘batallas’ como las vividas por Andre Agassi ante los españoles Feliciano López y Juan Carlos Ferrero en octavos y cuartos, respectivamente.

El tenista de Las Vegas y Jiri Novak llegaron a la final en esa primera edición y el título cayó en la raqueta de Agassi después de que una lesión del Novak le impidiese disputar el partido. La respuesta del público fue espectacular, teniendo en cuenta que en Madrid nunca se había disputado un torneo de tenis de esta envergadura. 103.775 personas presenciaron la primera edición del torneo que fue cubierta por más de 220 periodistas nacionales e internacionales.

En 2003, el Masters Series Madrid no necesitaba ya una carta de presentación. El prestigio a nivel deportivo y social logrado el año anterior eran más que suficientes para atraer al público que, sin embargo, buscaba una victoria local. No defraudó Juan Carlos Ferrero que celebraba de este modo el número uno del mundo conseguido una semana antes.

El de Onteniente se tomaba la revancha con respecto a lo sucedido un año antes, con victorias de mérito como las logradas en semifinales ante Roger Federer, y se plantó en la final donde le esperaba el chileno Nicolás Massu. Su victoria, arropada por la pista central,  le confirmaba como el mejor tenista del momento.

Ferrero se convirtió en el primer español que ganaba el Masters Series Madrid. La cifra de asistencia creció hasta llegar a más de 116. 500 espectadores. El interés de los medios de comunicación también se incrementó, y ese año, cubrieron el torneo más de 400 periodistas.

En 2004, las ‘modelos-recogepelotas’ se convirtieron en una de las señas identidad del torneo. Un elemento innovador y diferenciador por una cita que siempre se ha acostumbrado por apostar a ganador de forma valiente. Aunque los focos se centraron, una vez más, en las pistas donde se congregaba el mejor tenis del momento.

Una edición más, el palmarés del octavo Masters Series de la temporada, se vio adornado por un número uno de la ATP. La victoria fue para Marat Safin, un gran conocido para la afición española ya que se crió deportivamente en Valencia, al derrotar en la final a David Nalbandián. Creció de nuevo el interés del público, se superó una vez más la barrera de los 100.000 espectadores, y de la prensa.

En 2005, la ‘Armada’ recogía nuevamente el relevo. Lo hacía un heroico Nadal. El manacorí llegaba a la cita madrileña en una temporada en la que había conquistado su primer Roland Garros y hasta diez títulos. Sin embargo, los problemas en su rodilla, por lo cargado del año, condicionaban su tenis.

Nadal no defraudó, fiel a sus señas de identidad, tesón, coraje, calidad y una fe ilimitada en sus opciones le llevó a la final. Allí dibujó una de las mejores estampas del torneo. Después de ceder los dos primeros sets, forzó la quinta manga para apuntarse el triunfo ante Ljubicic.

Faltaba la guinda al palmarés de un torneo plagadas de campeones. Esta llegó en 2006. La victoria fue para Roger Federer. Pocas barreras se le resistían al ‘rey’ suizo, pero Madrid era una de ellas. El helvético sacó su mejor libreto para hacerse con el título sin ceder ni un set durante toda la semana. En 2007 el Mutua Madrileña Masters Series de Madrid ya espera vibrar con los mejores tenistas del momento. Un capítulo más en su objetivo de crecer y que continúa observando un futuro prometedor.

En 2007, se batió un nuevo récord de asistencia. Más de 136 400 personas acudieron al Mutua Madrileña Masters Madrid durante los 9 dias de competición. Por primera vez, se colgó el cartel de completo en una de las sesiones de día. La final de ese año estuvo protagonizada por Roger Federer, que jugaba su segunda final consecutiva en Madrid, y por David Nalbandian, que empezó su resurgir en este torneo. El argentino levantó un partido que tenía en contra y venció contra todo pronóstico al suizo.

2008 será un año especial para el torneo. Será la última vez que el Mutua Madrileña Masters Madrid se dispute en la Casa de Campo. A partir de 2009, se jugará en la Caja Mágica, con un cuadro masculino y femenino y en tierra batida. Un gran cambio que tanto Organización como aficionados están deseando experimentar.