“El primer día llegaba un poco asustada. Había viajado en el bus de la noche desde Santander para recoger mi uniforme y credencial a primera hora y trabajar en el turno de la mañana.”
Verónica Gutiérrez tiene 32 años, es Ingeniero de Telecomunicación y trabaja en un grupo de investigación de la Universidad de Cantabria. Comenzó a ser voluntaria en 2004 y desde entonces no ha fallado. Se reserva sus vacaciones para colaborar en el torneo. Desde 2007, participa también como voluntaria en el Sony Ericsson Open de Miami.
1. ¿Cómo y cuándo se te pasó por la cabeza ser voluntaria de un torneo de tenis como el Mutua Madrileña Masters Madrid?
Yo había asistido como espectadora a las dos ediciones anteriores del torneo. En el verano de 2004, vi en internet que se buscaban voluntarios para el Masters de Madrid pero, tenía un problema, era necesario asistir a las reuniones previas para poder ser voluntario. Por razones de trabajo, esto me era imposible así que lo hablé con una amiga para que asistiera ella y ver qué había que hacer. El día que fue a una de estas reuniones, había mucha gente por lo que dejó su CV y se marchó sin demasiada esperanza de que la fueran a llamar. La semana previa al comienzo del torneo, recibió una llamada para preguntarle si seguía interesada en ser voluntaria y les dijo que si. El día que fue a recoger su credencial y el uniforme les seguía faltando gente, fue entonces cuando me llamaron y terminé siendo voluntaria.
2. Cuando llegaste la primera vez a Madrid para trabajar como voluntaria en el torneo, ¿cuáles eran tus primeras sensaciones?
El primer día llegaba un poco asustada, no había participado antes como voluntaria en un evento de este tipo y hacía menos de 48 horas del cambio de planes (tenía mis entradas compradas para venir como espectadora). Había viajado en el bus de la noche desde Santander para recoger mi uniforme y credencial a primera hora y poder estar trabajando en el turno de la mañana. Al susto se unía un poco de cansancio pero mucha ilusión y ganas de ayudar.
El trabajo era sencillo, controlar el acceso en uno de los vomitorios de pista central. Los turnos se pasaban bastante rápido, viendo el tenis y hablando con unos y otros. Poco a poco iba conociendo más gente y muchos se sorprendían de que, siendo de Santander, hubiese venido para trabajar como voluntaria durante mis vacaciones. Yo estaba encantada, de hecho no me importaba ayudar en el turno de la tarde.
3. ¿Qué funciones has tenido como voluntaria?
En el Mutua Madrileña Masters Madrid he estado en Control de Acceso a Gradas, Tribuna Internacional y aeropuerto; en el Sony Ericsson Championships el primer año estuve de aeropuerto y el segundo en antidoping; en el Master Senior de la Comunidad de Madrid estuve en Acreditaciones de Prensa. He acudido dos veces también al Sony Ericsson Open que se organiza en Miami en el mes de marzo donde he trabajado en el aeropuerto.
4. ¿Cuál ha sido la más dura?
Control de acceso a gradas. Yo no diría la menos relajada pero si la menos agradecida, ya que se pasan muchas horas de pie, viendo el tenis, pero el voluntario se enfrenta a situaciones que no siempre son agradables. Además, en sus ratos libres estos voluntarios son los que menos acceso tienen a zonas restringidas.
Es muy típico que la gente venga a ver el partido de Nadal, lleguen tarde y no respeten las cintas que impiden el paso mientras se está jugando. Por razones de seguridad, los vomitorios han de estar sin gente mientras se juega, sólo los voluntarios pueden estar ahí. Por mucho que se lo explicas a alguna gente, te llevas malas contestaciones y no muy buenos modos. Esto no es una regla general, te encuentras también gente muy amable.
5. ¿Y la más positiva o agradable?
La que más me gusta es aeropuerto. Es una posición en la que estás todo el rato de un lado para otro recogiendo gente y acompañándoles a los coches oficiales, hablando con unos y con otros, no tienes tiempo para aburrirte y el ambiente de trabajo es muy bueno. Al ser voluntarios, nos dan bastante flexibilidad para elegir qué personas queremos recoger y como tampoco somos tanta gente es fácil hacer piña. Tenemos nuestros momentos de estrés, como en todos lados, cuando no encontramos a alguien que debía haber llegado en un vuelo o cuando tienes varias recogidas en un corto espacio de tiempo y tardan en aparecer las maletas de algún pasajero, pero la experiencia en general es muy positiva. Y te aseguro que terminas conociendo el aeropuerto.
6. ¿Qué te hace repetir año tras año a trabajar como voluntaria en el Mutua Madrileña Masters Madrid?
En principio, si te gusta el tenis, ser voluntaria de un torneo como el Masters de Madrid te permite vivir el evento de una manera completamente diferente. Quizás el hecho de haberlo vivido como espectadora y poderlo ver desde dentro hace que valore mucho más la experiencia.
Además del tenis, yo resaltaría la gente que vas conociendo año a año. No sólo voluntarios, gente que trabaja en el torneo, gente de prensa, de seguridad, espectadores a los que ves cada año, etc. Son días en los que hago una actividad completamente diferente a la del resto del año y me lo paso muy bien.
7. ¿Podrías describir a grandes rasgos cómo es un día cualquiera en tu trabajo como voluntaria?
El día de un voluntario depende mucho de la posición que tengas asignada. Te cuento un poco en lo que consiste el trabajo de aeropuerto.
En general, siempre tienes que llegar un poco antes de que comience tu turno al aeropuerto para que tu coordinador te dé una lista con las personas que has de recoger. Si hay algún cambio, al estar varias personas por terminal, nos llaman por teléfono para avisarnos. Como los vuelos pueden venir con retraso o adelantados, normalmente vas mirando las pantallas informativas para comprobar que la hora de tus vuelos no haya cambiado. A la hora de una recogida, esperas a que tu vuelo haya aterrizado y te diriges hacia la cinta donde se recogen las maletas (tenemos una credencial de AENA especial para entrar dentro). Una vez allí, esperas a que lleguen las personas que estás esperando, mostrando el típico cartelito del torneo. Una vez tus pasajeros recogen todo su equipaje, les acompañas al coche que les está esperando y te vuelves para hacer la siguiente recogida. Esto es así hasta la hora de la comida en la que nos solemos juntar para comer. Si cuando llegan los picnics, estás pendiente de recoger a alguien te unes después al grupo. Una vez comes, sigues con tu trabajo hasta que acaba tu turno. A eso de las cuatro suele venir el relevo de la tarde y ya tienes tiempo libre para ir al torneo o hacer lo que quieras.
8. Este año será tu quinta participación como voluntaria, ¿crees que todos los años son iguales o por el contrario cada año es diferente?
Cada año es diferente, puede haber cosas que se repitan pero por lo general es diferente. Como uno vive el torneo siempre es distinto pero año a año han ido cambiando cosas: el catering, la sala de voluntarios, los responsables, la imagen del torneo…Cambia la gente, unos repiten, otros vienen de visita, conoces voluntarios nuevos.
9. Por último, ¿qué es lo mejor de ser voluntaria?
Como te he dicho antes es una manera diferente de ver tenis y de conocer gente. Con algunos de ellos tienes más relación, les ves de vez en cuando, haces viajes a otros torneos, como espectadora o como voluntaria.
Por ejemplo, el último año en Madrid cuatro voluntarias (una francesa, una alemana, otra española y yo) alquilamos un apartamento juntas y estuvimos conviviendo durante los días del torneo. Esto mismo lo hicimos este año en Miami. El primer año estuve sola en Miami como voluntaria y como me gustó mucho la experiencia, este año fuimos cinco chicas que nos conocimos en el torneo de Madrid. Una chica que conocí allí el año anterior nos ayudó con el apartamento que íbamos a alquilar, para que no tuviéramos ninguna sorpresa a nuestra llegada.
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